— 2012/01/30 4:18 pm

Cuando decides RAYAR un libro

Posted by


Por Cecilia Peña.

La foto es de acá.

Este sí que es un dilema de aquellos. ¿Rayar o no rayar el libro? Por donde se mire, el tema es complejo. Primero, hay que decidir si lo rayas o no. Segundo, hay que elegir con qué hacerlo (puede ser con lápiz de tinta, de mina, etc.). Y tercero, cómo hacerlo (puedes subrayar, poner notas, etc.). ¡Ah! Y por supuesto, ver si el libro es tuyo o prestado.

Si profundizamos un poco más, es necesario aclarar que no es lo mismo destacar, subrayar, poner una nota, un pie de página o meramente poner un adhesivo para no olvidar esa parte que leíste y te gustó.

Tampoco es lo mismo hacerlo con lápiz de pasta, lápiz mina o un marcador. Y más aún, no es lo mismo hacerlo al lado derecho, izquierdo, arriba, abajo o entre cada párrafo. Pero estamos dejando de lado una pieza clave: no es lo mismo rayar tu libro, el de tu amigo o el que te prestaron en la biblioteca.

Y no olvidemos a una categoría más especial aún. Aquellos que por no rayar el libro, escriben lo importante en otra hoja –libreta, agenda, etc.- Aquí sí que la cosa ya se vuelve un poco caótica.

Para algunos, rayar un libro es como cometer un delito, pero para otros, es simplemente darle vida.

¿Tú con qué posición te quedas?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

14 Comments

  • La COSTUMBRE de que el libro sea prestado, me hizo apreciarlos y cuidarlos más que a mi vida, por lo tanto rayarlos para mí, ya no es una opción. Tener fotocopias de ellos, mmmm solo fotocopio los texto que me hacen leer en la Universidad, que la mayoría de las veces son interesantes, a pesar de eso me sentiría estresada de ver tantas fotocopias en mi estante, solo guardo las que tienen buenas ideas. Es más, creo que lo importante al sacar una fotocopia está en SABER que lo que se está subrrayando es lo más importante, ya que si comienzas a destacar toda la página del libro, está claro que la frustración después de volver a la idea, se vuelven años luz y logra una paciencia sobrenatural. Me quedo con el “Aquellos que por no rayar el libro, escriben lo importante en otra hoja –libreta, agenda, etc.- Aquí sí que la cosa ya se vuelve un poco caótica” por el simple hecho de que ya me adapté a escribir en una libreta todo lo que vea o lea por ahí. Es como una marca, un patrón, un estigma, que ninguna idea se vaya por el retrete y sentirte en el deber de salvarla para hacerla notar.

  • mmmmm… para mi es simple, las fotocopias se rayan, subrayan, rompen, arrugan, marcan, etc. Pero los libros NO! para qué echar por la borda el trabajo editorial que significó empastar un libro?? No hay pa’ qué hacer daño, digo yo :S

  • Para mi no es opcion rayar un libro… a menos que sea un libro de estudio (no entra aquí la biblia, siquiera piensen en ella, no existe) pero en plan colegial, o universitario… a quien no le ha tocado acudir a los libros de la U y encontrar justo lo que buscamos subrayado…

    Ni estudio, pero suelo acompañar a mi chica a la biblioteca de su universidad y en mas de una ocasion ayudandole hemos encontrado subrayado o con algun apunto eso que investigaba.

  • Realmente complicado al momento de rayar un libro. No es llegar y subrayar … además marcar cualquier tipo de textos? aun más caótico. En mi caso, las novelas no se pueden rayar ¡Pecado! aunque debo reconocer que siempre dejo una marca en el libro que leo, cualquier cosa. Los textos que siempre subrayo y con destacador color FLUORECENTE!!! son los textos fotocopiados, esos que te dan en la universidad, es que o si no cómo?

  • Si llevo un Libro, llevo un portaminas!

    Si no lo hay, el doblar esquinas me parece sensacional, de hecho, me agrada, después de haber terminado el libro, tomarlo y repasar aquellas páginas de esquina doblada.

    (Y las marco o porque me gustan literariamente, o porque calan mi período vivencial o me parece digno de compartir, bla bla bla).

    Todo en realidad, rayar, doblar esquinas, post its, EXCEPTO marcar y dejar como la imagen aquí citada.

  • Me cuesta rayar los libros, pero casi siempre lo hago (qué incoherencia de mi parte) y cuando me decido a rayar los libros, siempre lo hago con lápiz mina, aunque en su defecto, más de alguna vez he ensangrentado las páginas con lápiz pasta de color rojo.
    Es un tema este de rayar los libros, algo tan casual que pasa casi inadvertido en la masa lectora, pero un punto en el cual creo que es necesario detenerse a pensar.
    ¿Acaso vemos los libros como nuestros dioses profanos? o ¿como meros objetos?, sin duda la respuesta creo que todos la conocemos, pero más de alguna vez, le atribuimos un valor agregado a este acumulo de conocimiento.
    Gracias Cecilia por la reflexión.

  • Nunca he rayado un libro, ni mío ni prestado, aunque no me parece un delito hacerlo, es solo que simplemente para mi tomar notas mientras leo es causal de perderme en la lectura, en lo esencial de lo que estoy leyendo.

  • Siempre los leo y nunca había querido escribir.
    Con respecto al tema, he pasado por distintos procesos. En un principio adjuntaba hojas y pequeños papeles, luego comencé a rayarlos con lápiz grafito y hoy hasta dibujo en los bordes.
    Creo que hay que dejar una huella en los libros, pero hay que evitar que las marcas guíen la lectura de un futuro lector.

    Saludos

  • puedo doblar páginas como enferma pero JAMAS rayar un libro. pienso en que si le presto mi libro a otra persona, estarán destacadas cosas que para mí fueron importantes, y no necesariamente para el lector amigo mío, entonces estaría alterando su lectura.

    pienso yo que rayar un libro es un delito, no por la indemnidad de las hojas, pico con eso (ups fina mode OFF), pero se altera la lectura de una próxima vez o una próxima persona. eso opino.

    las dedicatorias te las creo.

  • Cuando son libros míos los rayo no más, es un impulso, necesito hacerlo porque sé que en algún momento necesitaré de esos pasajes que consideré relevantes en algún momento. Ahora bien, lo de tomar nota en hojas aparte también lo hago, pero sólo cuando leo con fines académicos porque sino olvido como hilar todo lo que subrrayé y las ideas (que me cuesta mucho sintetizar y a veces expreso en párrafos y párrafos) que extraigo del texto y pueden servirme para otra cosa. :D Saludos

  • Ni delito ni placer, depende… los que nos hemos topado con libros teóricos tediosos sabemos de rayas con destacadores estrambóticos y de dibujos sin sentido aparente, nacidos del aburrimiento lector. Y lo otro, claro, ese libro que es como un tesoro, que lo cuidas hasta para hojearlo en el transcurso de la lectura… que no prestarías y que ocupa un lugar importante en tu habitación junto a las otras piezas de valor, ese… ese no se raya.

  • Jajajaja, cuando son míos suelo rayarlos con lápiz mina, onda las frases o capítulos destacables, así después me sirven para las reseñas o para citar en mi Blog, en fin bonita columna ceci, igual que la de los marca páginas :D sigue así no mas que aquí estamos leyéndote :D

  • Rayarlo, siempre. Con lápiz mina, eso sí.
    Si es prestado, se raya, se transcribe lo subrayado y después se borra con goma. Si es propio, se deja destacado para siempre, a la espera de rescatar el pasaje algún día.

  • El libro es un mero objeto, es una herramienta del conocimiento. A veces nos encariñamos con ellos y para mí eso es un error. Yo los rayo con lo que pille, lápiz pasta (de cualquier color), destacador, etc. No importa si es nuevo o comprado en una feria libre, lo primero que hago es destacar o desarrollar una idea aunque sea escribiendo caóticamente por los márgenes de la hoja.
    Tengo entre los míos, un ejemplar de “Hijo de Ladrón”, una de las primeras ediciones, viejísima. Tiene una dedicatoria de mi abuelo y varias anotaciones dentro del texto. Es todo lo que tengo de él, y no me refiero al libro.

Leave a Reply

— required *

— required *