— 2012/01/27 7:52 am

Cuando SEPARAR LAS HOJAS de un libro dejó de ser un detalle

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Por Cecilia Peña. Foto sacada de acá
La escena es la siguiente: estás de lo mejor leyendo un libro y por esas cosas de la vida, olvidaste marcar la página en la que quedaste. Luego, retomas la lectura y te das cuenta que no sabes donde ibas.

¿Cómo describir esa espantosa sensación?

Y pese a lo desagradable que resulta esto, ¿Qué hacemos para evitarlo?

Para impedir esta tragedia, hay una gama de posibilidades infinitas, capaces de ajustarse al perfil de cada lector y aunque creas que sólo es un detalle insignificante, decidir el cómo separar las hojas de tu libro, responde a un área que va más mucho más allá de la lectura.

Sí. Ya no es necesario hacer un centenar de preguntas para determinar el perfil de un lector, con sólo averiguar con qué separa las hojas, estará listo el análisis psicológico.

Y que no se hable más, dejemos que estas tres principales categorías hablen por si solas:

El lector relajado:

Si bien a este personaje no le perturba la idea de perder la página, es capaz de preocupase, pero sin hacer ningún tipo de inversión (ya sea económica, de tiempo, etc). Este lector lo que hace, es simplemente poner entremedio del libro lo primero que pilló, para así no perder el número de la página en que iba. El abanico de posibilidades es muy extenso: Desde boletas, papeles, lápices hasta pinches, fósforos, cucharas (sí, cucharas.) etc.

El lector práctico:

Esta categoría corresponde a todos aquellos que reconocen que el verdadero valor está en el fondo y no en la forma, por ende, no les produce ningún tipo de desagrado doblar las páginas de sus libros, para así no olvidar en que parte iban. Este ejemplar no se complica con que las puntas queden todas dobladas, ni se hace problemas ingeniándosela para ver con que separa las hojas. Hay que reconocer que si a bien a muchos de nosotros nos duele doblar las hojas de nuestros libros, es un método muy sencillo y efectivo.

El lector cuidadoso:

Este lector no concibe la idea de andar dañando las hojas de sus libros, ni tampoco andar metiendo cualquier cosa dentro de ellos, así que corta por lo sano: le pone un separador de hojas. Este lector es de los que cuidan las cosas y le dan a cada objeto la atención que necesitan. No anda con rodeos, sabe que un libro merece un buen separador de hojas. Dentro de esta categoría, encontramos al que simplemente le pone un marcador regalado, al que hace la inversión y se compra uno, como también el artesano y lo hace con sus propias manos.

Confirmamos la hipótesis: El universo de separadores de hojas es infinito y ver esto como un mero detalle, realmente sería un crimen.

¿Y ustedes, en cuál se encasillan?

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26 Comments

  • Yo soy de los relajados, aunque ahora leo ebooks y ya no separo hojas, en el último libro que me lei usé lo primero que pillé: Una funda de cartón de una caja en la que venía un pen-drive publicidad de una farmacéutica.

  • Vivan los marcapáginas. Yo los colecciono y a la fecha tengo más de 10.000

  • Jajaja Qué buena categorización! Creo que encajo en la categoría del relajado: boletas, pinches, lápices, anillos, lo que sea sirve para marcar las páginas. Aunque cuando leo es un libro de estudio prefiero los marcapáginas, porque así puedo marcar la línea o párrafo exacto donde quede!

  • Yo también uso banderitas de colores! Muy prácticas y desechables para cuando ya acabes el libro.

    Debo mencionar algo, una ADVERTENCIA para todos los lectores cuidadosos. Nunca, nunca usen un separador de hojas de cuero. Solía dejar los separadores de libros en los ejemplares que ya había leido. Una vez dejé un separador de cuero que me habían regalado de souvenir, y meses después, cuando reabrí el libro, la parte porosa del cuero estaba completamente pegada a la página, horror!! Al sacarlo perdí parte de la impresión de la hoja, snif. La pobre página quedó semi desnuda, y muy delicada. El separador de cuero se fue automáticamente a la basura.

  • Creo que he pasado por los tres tipos de lector. Muchas veces no hay tiempo para buscar el tan ansiado separador de hojas, así que para lo más práctico es un clip o un lápiz. Aunque debo reconocer que me encantan los separadores, son tan útiles para no sentir esa sensación tan horrible de no saber en qué parte del libro quedaste.

  • Doblar las hojas es un crimen! Ser práctico es la ley.

  • Yo estoy entre el primero y el segundo. Cuando un libro es de ptra persona o dde biblioteca normalmente uso cualquier pedazo de papel o lo que tenga a la mano, aunque siempre si hay algo que me llame poderosamente la atencion doblo la Punta mas cercana al parrafo que intento destacar como una guia silenciosa para el siguiente lector o para cuando vuelva a encontrarme conn aquel texto, cuando el libro es mio esta pactica es recurrente y mis linbros tienden a tener muchaa puntitas dobladas que aunque no parezca sson totalmente intencionadas…

  • dependiendo la situcion ,,, desde un envoltorio de dulce hasta un hermoso separador de hojas metalico!

  • yo uso banderitas autoadhesivas. no me gustan los marcapágina de cartulina.

  • UUUffff… yo me identifico con las 3. A veces soy relajada, práctica y cuidadosa, todo dependiendo del libro. De hecho he metido hasta mi celular para no perder la página, a veces doblo la hoja en una parte mínima, y otras veces me las ingenio con un lindo listón (cinta) para que le dé el toque bíblico, o simplemente amonono una cartulina para poder separar y seguir continuando con mi lectura.
    =)

  • Heeemmm , creo que todo depende de mi estado de animo y la intención de lectura
    Pero ni wn doblaría las hojas

  • Yo soy de esos que memoriza en que página quedo o trata lo posible de terminar en un fin de algùn capìtulo (para ayudar a la memoria)

  • Definitivamente el “lector cuidadoso” ya sea el separador de páginas que hasta los regalan en bibliometro o aquella extensión de hoja de las portadas donde van generalmente las biografias de los autores, donde uno hace el pliegue justo donde quedó nuestra lectura…

  • yo tengo una nana personal que me corre las hojas y la sostiene mientras yo estoy en la piscina.

    naa..patas arriba, es la mejor técnica.
    (a menos que se caiga)

  • Soy la combinación de lector relajado y práctico , aunque un tiempo quize ser lector cuidadosa , pero no resulto perdia a cada rato el separador en finnn. ultimamente ocupo las boletas del suuper…..

  • …cuando tendremos nuestros separadores de lucha libroo???….

    en mi caso los suelo coleccionar y dependiendo del libro, hay un separador q lo identificaaaa….

    saludos.

  • A pesar de tener un centenar de separadores de libros, siempre recurro al primer papelito que encuentro por ahí, para no perder la página. Creo que me encasillo dentro de la primera categoría, aunque cuando se pierde el papelito, de relajada nada.

  • En los tres!!!!

  • Dentro de lo mala que soy para leer, en las ocasiones que lo he hecho, siempre uso el separador que me regalo mi suegra, una mujer bastante sabia por lo demás, quizas no sea el mejor separador, ni con el mejor diseño, pero si me ha ayudado a comenzar a ser sabia como ella.-

  • Definitivamente relajada, uso boletas, mapas de trenes o buses, hasta una tarjeta. He tenido marcadores, pero siempre los termino perdiendo o los dejo en alguna página especial del libro que estaba leyendo. Lo que jamás hago es doblar una página.

  • Yo tengo un separador de páginas, es que un imán, es dificil de explicar, pero es como un papelito doblado por la mitad, y adentro tiene un iman, entonces al ponerlo en el libro, queda fijo. aparte tiene una flecha para indicar la fila en que quedaste leyendo. me lo trajeron de la feria del libro de Guadalajara. y sí, es todo un asunto el cómo separar las hojas de tus libros, yo amo todos los buenos y hermosos separadores. buena columna!

  • yo uso boletos de micro o boletas

  • También está la solapa, pero es útil solo si vas por el principio o el final. Otra, menos glamorosa es dejar el libro abierto patas parriba. Dicen que no hay separador más preciso!!

  • yo segun la circunstancia ocupo lo que tengo a mano o un marcador artesanal que me regalaron :)

  • Jijiji como no soy dueña de los libros y siempre los que leo pertenecen a la biblioteca de la universidad, soy casi siempre relajada, les pongo lápices, boletos de micro, envoltorios de dulces, si son de barritas de chocolate no las abro ni cagando para no dañar el libro. También he usado papel de confort (no usado!).
    Cuando no tengo nada a mi alcance recurro a lo práctico, a doblar las hojas. Pero conste, soy impiadosa y la doblo hasta la columna que me sirve, así que hay veces en las que el libro tiene más de la mitad de la hoja doblada, total después la estiro bien y se la devuelvo a la tía de la universidad. Me preocupo eso sí de no esmerarme en marcar el doblez, que lata!!! Mal que mal esos libros también sirven a mis futuros colegas de próximas generaciones! Y bueno ahora llegaron muchos libros nuevos de mi carrera a la biblioteca, así que prefiero marcar con papeles varios. Y eso.

    Bonita columna, la encontré re tierni =)

  • Depende del libro y la importancia que tenga para mí, pero me encasillo entre relajado y cuidadoso. Práctico jamás.

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