
“Siempre me ha llamado la atención que en la escritura de tradición cómica las formas de apelación al lector suelen ser más sofisticadas y sutiles que en la tradición sobria y severa”
CLAVES: Humor & filosofía – Wikilelaks – El escándalo News of the World – Teoría de la Dispersión – El tiempo como marca registrada – La cultura (after) pop – El mercado de los afectos
Por JCRF
-Hay una frase de Fredric Jameson (sampleada por Zizek) que se me ha repetido en varias lecturas: “es más fácil imaginar el fin del mundo que un modesto cambio en el capitalismo que vivimos”. ¿Te parece un buen “resumen”del contexto actual?
-Me parece una descripción acertada de un modo de pensar, un fantasma ideológico si quieres, que probablemente no sea exclusivo de nuestra época. Cualquier discurso político, social o artístico está siempre tentado por el Apocalipsis, que, como también señalaba Rafael Argullol, es una obra de arte y es sublime.
Añadiría que el discurso sobre el fin que se acerca suele parecer crítico y progresista, pero en realidad es conservador y tiene efectos reaccionarios, porque la inminencia del Fin despierta el escepticismo ante los cambios sociales más recientes, y se reactiva la confianza en unos supuestos valores trascendentales que suelen ser, para entendernos, más bien de derechas.
Este aspecto está establecido desde el Apocalipsis de San Juan, que comienza como una orgía cósmica y termina con la salvación de los píos y la perdición de los impíos. Un género cinematográfico que muestra muy bien este patrón de pensamiento es el cine de catástrofes, que suele ser el vehículo de una paideia neoconservadora que en otros tipos de cine sería mucho más difícil de vender –véase World Trade Center de Oliver Stone, por citar un ejemplo entre muchos.
-Me parece que €®O$ -cuya presentación vimos en Youtube- tiene que ver con esto: sociedad capitalista de consumo & medios digitales vs. “el-mundo-tal-como-lo-conocíamos”…
-Sí, por lo pronto €®O$ desarrolla una premisa propia de la sociología de las relaciones personales: las formas de afecto y emotividad son producidas de manera financiera y discursiva en cada momento histórico; no hay tal cosa como “el tema inmortal del Amor” o “el eterno femenino”, sino concepciones que van cambiando en cada momento.
Y claro, en nuestra época, si de amor se trata, hay que prestar atención a toda esa trama de vínculos a distancia generada por internet 2.0, que en el libro llamo “el Imperio de la Mediación Afectiva”, y que constituye un régimen emocional y, como tal, un orden de poder, que tiene una parte coercitiva (los mediadores contribuyen a codificar la sensiblidad) y otra liberadora (existen formas de trato y afecto que sólo pueden ser gestionadas por medio de la distancia).
En el Imperio el protagonismo ya no recae sobre la pareja, sino sobre los celestinos, intermediarios y terceristas, que en la tratadística amorosa clásica son descritos como personajes secundarios, necesarios pero peligrosos, y que a día de hoy se han adueñado del Mercado Afectivo. En este sentido otro tema que he abordado es el de la música considerada como “código de referencia” para hablar de las relaciones, y aquí hago una lectura de las letras de bastantes grupos conocidos, entendida como Ars Amandi de nuestros días.
-¿Cómo ves escándalos globales tipo Wikileaks? El filósofo Sandino Núñez plantea que, (me permito copiar el párrafo entero):
“No hay ninguna posibilidad de que la operación no termine por devorarse a sí misma en la forma de una paranoia. La teoría insurreccional de Assange solamente puede ser conspirativa y se apoya en una ontología de la conspiración. Una acción global de glasnost terrorista destinada a abrir los gobiernos, a desnudar a los Estados fuertes en sus infamias, a transparentar a las corporaciones. Este golpe destinado a destituir, en suma, a los poderes globales comete un error grave. Aplica una lógica del desocultamiento (como en el rey desnudo) y cree en el poder destituyente mágico de la revelación, allí donde o bien el poder es solamente dinero, artefactos, mecánica, fuerza ciega y asimbólica y violencia injustificada y sin necesidad de legitimación, o bien ya no hay poderes en absoluto en el sentido clásico de aparatos centralizados, vectoriales y que aplican una potencia de coerción sobre las personas y ya todo es un gran juego frío y generalizado de conspiraciones y destituciones”
-El asunto Wikileaks, al igual que el reciente escándalo sobre News of the World, es parte de una economía general de la confidencia en la cual, ante el descrédito de la educación tradicional y de los media, la filtración informativa se erige en el último modelo de la Verdad.
Se trata de una Verdad revelada (es la forma secularizada de la Revelación que llega de las altas esferas), postmediática (la red nos cuenta cosas que el periodismo de investigación no supo descubrir), prometeica (los informantes han robado el fuego de los Dioses) e instituyente: al asistir a la revelación cada uno de nosotros se siente como James Bond al abrir el sello que dice “sólo para tus ojos”. En cuanto a sus consecuencias políticas, las revueltas de Túnez y Egipto demuestran que esas filtraciones, al agitar el descontento popular, pueden tener efectos muy reales y tangibles, que afectan a las vidas de muchas personas y cambian los órdenes de poder, y difícilmente pueden reducirse a un “juego frío de conspiraciones” –esa es una lectura demasiado posmoderna-baudrillardiana para mi gusto.
Habría que añadir que el NOTW era el diario que mejor representaba esa lógica de la desconfianza conspiratoria sin traducción política, y que su cierre puede ser interpretado como una pequeña victoria de la noción de “responsabilidad específica y localizable” sobre el totum revolutum conspiratorio, que, como también señala Zizek, es apolítico por definición.

-Sabemos que Afterpop marcó una especie de renovación en la ensayística hispana y por otro lado instauró un término que reflexionaba en torno a la vieja dicotomía alta/baja cultura. En perspectiva, ¿puedes hablarnos del concepto y de la temática tratada, que nos parece tan interesante?
-Afterpop es un ensayo de literatura comparada que contiene asimismo diversos comentarios sobre cine, cómics y música alternativa, y que pude ser leído como un texto sociológico sobre el impacto de los medios audiovisuales en un sector amplio de la cultura actual.
El origen del libro es un descontento, compartido con otros escritores y comentaristas: el descontento con la noción de “cultura popular de masas”, que, si bien resultó útil para definir varios fenómenos del siglo pasado, y aún sirve para algunos menesteres, se nos antoja insuficiente para abordar una época en que las subculturas han generado su propia tradición, los medios masivos pueden y suelen transmitir contenidos contraculturales y las obras antes llamadas “pop” contienen numerosos aditivos, ya sean la crítica cultural o el punk.
El libro empieza con una discusión, una especie de novela de intriga comparatista, en que intento explicar de qué hablamos cuando hablamos de pop en una novela, y también incluye un capítulo titulado “Diez no-logos sobre literatura y pop” que quiere ser una guía sintética sobre las afinidades electivas entre las letras y las pantallas.
-También nos gustó muchísimo Homo Sampler. Un libro que no sólo trata la temática del tiempo en la sociedad de consumo como tema central, sino que también propone al ensayo como un género de primera necesidad.
-En Homo Sampler, que es un libro de estética, desarrollo algunos puntos que en el libro anterior sólo estaban apuntados, como la importancia que tienen las imágenes de lo primitivo y lo atávico en el mundo de la tecnología o el papel social que juega la así llamada “cultura basura”. La parte central del ensayo está dedicada a un estudio sobre el Tiempo®, es decir, la temporalidad tecnológicamente producida por los media, que se diferencia de distintas maneras de la “cronología natural” de las estaciones, y que ha creado un hábito una sensibilidad que definen al ciudadano actual.
Para explicarlo he incluido textos que ilustran literariamente esos contrastes entre lo hipermoderno y lo precivilizado, como el poema “Una tribu de heavies devora a un coolhunter”, que posteriormente he utilizado en las performances con las que presento los libros. La sesión de spoken word de Homo Sampler, que ahora hacía tiempo que no la hacía, la estoy recuperando para hacer la presentación de la traducción francesa, que saldrá después del verano en la editorial parisina Inculte, precisamente en una colección llamada “Afterpop”.
-También dijiste que si la gente no se reía le devolvías el dinero. A mi me parece que esa fórmula del humor, utilizar referentes culturales indie-mainstream y distintos marcos teóricos es infalible, al menos para el lector atento.
-Sí, esa frase me ha costado millones, he tenido que pedir un crédito. En serio: siempre me ha llamado la atención que en la escritura de tradición cómica las formas de apelación al lector suelen ser más sofisticadas y sutiles que en la tradición sobria y severa.
Esto ha ocurrido así desde los orígenes de la literatura: el teatro trágico siempre apela al espectador como un “ciudadano con conciencia cívica y preocupación por los problemas morales” y sólo de ese modo, mientras que el teatro cómico cambia constantemente el modo de interpelación: hay escenas en que te hablan como a un ciudadano; en otras, como a un juerguista; en otras, como a un marido infiel; a veces apela a tu conciencia moral y a veces a tu mala fe.
En ese sentido el arte humorístico reproduce mejor los constantes cambios de criterio y perspectiva con los que afrontamos la vida cotidiana. Y sí, a la hora de escribir un ensayo algunas cosas hay que explicarlas por medio de definiciones y desarrollos conceptuales, pero algunas otras se entienden mejor por medio del humor, que siempre dice “algo más” que un eslogan teórico.
Por ejemplo, en un pasaje de €®O$ podría haber escrito algo así como “la filosofía heideggeriana imagina un Ser que es distintivamente masculino y que no parece tener equivalente en el mundo de las mujeres”, pero en vez de escribir esa frase preferí hacer un relato satírico en que un grupo de diseñadores va a la cabaña de Heidegger y le cambian el aspecto, la ropa y la decoración, como en esos programas televisivos tipo Extreme Makeover.
-Crees que es estamos viviendo un momento histórico donde pasamos de una “lógica estatal” (donde primaba la estructura por sobre la innovación y por ende la construcción de alternativas pasaba por la “ruptura”) a una “lógica mercantil” (caracterizada por la dispersión y donde se debe redefinir alternativas y sensibilidades)?
-Por lo pronto no creo que en el pasado la lógica estatal se pudiera desvincular completamente de la mercantil; más bien diría que en nuestra época las alternativas y rupturas se redefinen como segmentos de mercado, que tienen su target, sus estrategias de difusión y sus límites económicos.
Y en el marco de la lógica mercantil diría que la distinción tradicional entre mainstream e independencia se ha trasladado al espacio de la sensiblidad y la sexualidad, al Mercado Afectivo, de modo que cabe distinguir entre un mainstream emocional, que está basado en un consenso suficiente sobre los modos de sentir y de expresar las emociones, y un conjunto de subculturas afectivas, que proponen y practican otros modos de subjetividad no consensuada.
Esa distinción implica cierta “dispersión”, entendiendo por tal momentos o situaciones donde las reglas no están claras, y los consabidos pasos desde la subcultura hasta la gran corriente del mercado, pero también implican una organización del poder. A diferencia de lo que opina la izquierda clásica, yo creo que los sujetos no acceden al mercado cuando firman un contrato con una empresa sino cuando salen del útero materno.
-Perdón por la indiscreción, pero cual es tu metodología de trabajo. La impresionante cantidad de referencias en tu trabajo me hace pensar que o has estado conectado a la teoría y productos culturales de toda la vida, o que la misma ciudad te potencia. Debes saber que acá en Sudamérica y en Chile con excepción de las elites o metropolis como Buenos Aires el nivel de comprensión de lectura es bajísimo…
-Bueno, de entrada no estoy muy seguro de que aquí, en el culo de Europa, el nivel de comprensión lectora sea más alto que en otras partes. Sí puede ser que vivir en una ciudad como Barcelona, que en términos culturales es un espacio de importación y suele prestar más atención a las corrientes extranjeras que a las locales, me haya resultado útil a la hora de hacer un texto que pueda ser leído y utilizado en otros ámbitos.
En cuanto a mi manera de trabajar, es bastante monotemática; cada libro es una obsesión productiva que me tiene ocupado durante muchos meses, o años, en los cuales leo monográficamente sobre el tema que estoy desarrollando y, por así decir, me pongo unas gafas que ya no me quito hasta que el libro termina. El material que uso es diverso pero lo presento de una manera muy organicista, dividiendo el libro en capítulos extensos con sus correspondientes secciones, cada cual con una estructura propia; diría que la página que me lleva más trabajo es el índice, porque intento hacer índices que ofrezcan el mapa conceptual de la obra.
-También has publicado narrativa. ¿Sientes que es un lugar donde también se puede transitar con soltura? Nosotros vemos cierta fatiga de materiales en la ficción, a pesar de escritores como Bolaño…
-Yo empecé publicando libros de relatos que contenían ingredientes ensayísticos –intertextualidad, metaficción, ideas sacadas de la filosofía de la diferencia- y luego me fui orientando hacia textos de crítica cultural que, a su vez, tienen componentes literarios –sátiras, algunos poemas y, en general, el tratamiento del estilo, con muchos cambios de registro y apelaciones al lector.
En cada caso, es una cuestión de posología: hay unos ingredientes básicos y se puede subir o bajar la dosis. Cuando he trabajado con un formato siempre he intentado abordarlo como un género total, inclusivo, que pudiera incorporar toda clase de materiales: lo hice así con el formato “volumen de relatos” y también lo siento así con el ensayo, que, tal como lo trabajo, me permite incorporar toda la narrativa que me apetece escribir. El libro en el que estoy trabajando es el más “equilibrado” que me ha salido hasta el momento, y no porque haya llegado a la dialéctica –no soy hegeliano- sino porque el texto lo requiere. LL
*La ilustración es de Pablo Gallo
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ENCUESTA 2010 + 6 *-Relectura (s)*: Ensayo sobre el jukebox, de Peter Handke. *-La mejor teoría/tesis/idea escuchada: “Es un error abordar los asuntos socioeconómicos como si fueran un problema de psicología moral.” (Nancy Fraser) *-Frase encontrada en un libro y subrayada: “Si Unabomber quería ser una mujer, ¿cómo es que se dejó crecer la barba, y se recluyó en una cabaña en Montana, y cortaba la comida con un cuchillo de monte y sólo se bañaba de uvas a peras? La respuesta, según Hawey P. Guilford, Profesor de Psicología Clínica en la American University, es que ‘Ted trataba de rechazar su ideal imposible (convertirse en mujer) actuando como la versión exagerada de un macho’. Esta ‘respuesta contraria’ de Unabomber, añadió el Profesor Guilford, no es infrecuente, e incluso tiene un nombre técnico: ‘reacción formativa’.” (Harold Jaffe, 15 Serial Killers) *-El fiasco literario: Midnight in Paris, con esa hororosa aproximación a la Generación Perdida for dummies, hace que Vicky Cristina Barcelona parezca Ciudadano Kane. Por favor, que algún agente de aduanas compasivo le retire el pasaporte a Woody Allen; todo ese tour cinematográfico-culturoide que está haciendo por Europa es lo peor que le ha pasado al continente desde la Totale Krieg * -Sitio(s) web favorito(s) (aparte de www.luchalibro.cl, claro): los fashionpedists.com. *-Disco (s): Gloss Drop, de Battles. *-Película (s): Mi sexualidad es una creación artística, de Lucía Egaña. * Comic: Tóxico, de Charles Burns. * Serie de tv: Carlos, de Olivier Assayas. *-Mejor momento personal: Ver con mi novia un concierto de los Campos Magnéticos en Buenos Aires |
PLANES
“Estoy trabajando paralelamente en dos textos; uno, sobre el tema de la confidencia, que he apuntado antes, y otro que es mi versión guasona y fanzinera de la teoría de género y la constitución de la masculinidad contemporánea, y que desarrollo con una combinación de artículos breves, píldoras teóricas y experimentos narrativos. Es el libro en el que más he trabajado el formato breve y otros recursos como el diálogo o el gag conceptual. En cuanto a las sesiones de spoken word, estamos preparando con Agustín Fernández Mallo, con quien tenemos el dúo Afterpop Fernández & Fernández, una gira por algunas universidades norteamericanas presentando una sesión titulada Personificación, de la que ya hemos hecho algunas actuaciones en festivales de música y literatura en España”.
LINK
AFTERPOP FERNÁNDEZ & FERNÁNDEZ (Agustín Fernández Mallo y Eloy Fernández Porta): “La corriente de convección”, de Germán Sierra
http://www.youtube.com/watch?v=Hm34klH1LjU&feature=related
ELOY FERNANDEZ PORTA X 3
Homo Sampler. Tiempo y consumo en la era afterpop (Anagrama, 2010)
La cultura pop -tal como la entendimos en las décadas pasadas- está muerta. Al menos, así lo plantea el profesor Eloy Fernandez Porta (Barcelona, 1974) en la alucinante introducción titulada: “Gastronomía afterpop. O: De cómo comprar una hamburguesa como fan, masticarla como crítico cultural y excretarla como un hombre de Cromañón”: En pocos puntos, va desmontando la forma en que escuchamos canciones, la supuesta “superación” de los conceptos alta/baja cultura y la valoración del pasado como sinónimo de pureza. Desde ese punto, con el lector totalmente enganchado, Fernandez se lanza en una megadivagación de 370 páginas sobre la era digital, las relaciones de pareja, los precios de Starbucks, la cultura heavy metal después de Napalm Death o el transcurso del tiempo a partir de Watchmen. Es tal la cantidad de referencias, ideas, citas, comic, rock, cine, filosofía que bien puede entenderse a Homo Sampler como una gran actualización sobre los tiempos que vivimos y los productos culturales. Citar tesis como aquella donde el auditor, cuando escucha una canción por primera vez, al “intuir” los caminos por donde continuará, comparte en microsegundos el proceso de composición de una banda, bien puede estimular los debates de fin de semana. O al menos llevarlo a niveles más originales. Excelente.
After pop. La literatura de la explosión mediática. (Berenice, 2007, Anagrama 2010)

Un extracto: “Al igual que los jebis, los lectores serios están convencidos de ser gente rigurosa porque se comparan con otro grupo que les parece menos serio: el de los que tienen gustos más mayoritarios aun, que en un caso serían los pijos, y en el otro, los lectores de best-sellers.
Los jebis, que un día dieron miedo a alguna que otra abuela, se han convertido hoy, después de treinta años metiendo caña, en el perfecto fantasma del reino pop perdido.
En una época en que todo el mundo se baja discos de internet, ellos siguen comprándolos religiosamente; cuando incluso Britney Spears se chotea un poco de sí misma, ellos envían educadas cartas al director con quince faltas de ortografía para protestar por una crítica desfavorable a Mago de Oz; cuando todos los íconos pop se han reformulado, deconstruido y reinventado cien veces; ellos siguen apegados al mismo ritual creyente (…) Los fans, los pósters, la iconografía: todos los rasgos de la cultura masiva tradicional siguen vivos en este colectivo, que representa la ortodoxia del viejo pop llevada a su extremo más abnegado y entrañable.
Así, el lector serio, que sigue convencido de ser la reserva de Occidente -al igual que los jebis se consideran puristas porque les gustan los guitaristas más técnicos, como Steve Vai-, sigue mantenuendo viva la llama de una vieja cultura popular que se toma en serio a si misma, y que hoy ya no es solo un tema de guasa -si bien, por desgracia, resulta mucho más pedante y menos entrañable que un señor con entradas y melena que le pone Iron a su hijo y Maiden a la niña”
€®0$, la superproducción de los afectos. (Anagrama, 2010)

€®0$ analiza cómo los medios y la cultura de masas (comic, series de televisión, redes sociales, blogs, revistas) nos enseñan a amar.
Diez ensayos -”teletextos” se llaman acá- que abarcan desde la ciencia ficción (hay un sorprendente capítulo donde se narra el mundo del 2040 tras la caída del Mercado) hasta el análisis del disco 69 love songs de Magnetic Fields. Pero también, la teoría estética a sociología de las emociones o el psicoanálisis, para postular tesis tan delirantes como los “espacios para la fraternidad” que son los realitys shows o “el lado tierno” de la pornografía.
El libro no da tregua: hay capítulos dedicados a la relación entre Amy Winehouse y Blake Fielder, una comparativa entre Paris Hilton y El Rey Lear, la moral de las series del canal Fox. Por una parte sorprenden. Por otra, aterra esta panorámica de la “comercialización de la vida íntima, la venta de intimidad, las intimidades congeladas.



























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