— 2010/09/28 10:43 pm

PHILIP BALL (EDITOR DE NATURE Y BIOGRAFO DEL AGUA): “EL CALENTAMIENTO GLOBAL ES REAL”

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H2O es un extraordinario recorrido por la vida del agua. Desde el Big Bang hasta su capitalización como bien de consumo. Desde sus orígenes químicos hasta el cambio climático. Su autor, Philip Ball es científico inglés que lleva diez años editando la revista Nature y que logró concentrar su historia en más de 400 páginas.

EL AGUA: ESA ESQUIVA CELEBRIDAD

PHILIP BALL CIENTÍFICO, EDITOR DE NATURE Y AUTOR DE “H2O. UNA BIOGRAFÍA DEL AGUA” Y “MASA CRÍTICA”

Por J.C. Ramírez Figueroa

El agua siempre obsesionó a Philip Ball (1962). Un químico y doctor de física en la Universidad de Bristol que hace una década edita la prestigiosa revista Nature. Para él, este elemento era una “constante fuente de fascinación, misterio y controversia para los científicos”.

Un contexto donde -reconoce- aun se producen acalorados debates sobre su estructura a escala molecular y su combinación única de propiedades. Pero también sobre el papel que cumple en el funcionamiento de las células vivas y las implicaciones de la llamada “matriz de la vida” en las investigaciones sobre la vida extraterrestre.

Todo esto, lo animó más a fines de los noventa, a concluir su “biografía”. Como si fuera una celebridad. O más bien uno de los protagonistas -y responsables- de nuestra existencia. Pero también se dio cuenta que fuera del ambiente de las ciencias puras, ésta tiene otro significado. Uno que involucra la propia historia de la humanidad y su devenir presente.

Lo cierto es que el agua se ha convertido en una sustancia muy politizada, un recurso precioso y cada vez más escaso; algunos, incluso, podrían decir que se trata de un bien económico. El mundo ha comenzando a preocuparse por el agua; se interesa por saber si existe la cantidad suficiente o si hay demasiada en otras regiones: quién tiene propiedad y quién la controla, y cuál será el destino de los suministros de agua ante un clima que está cambiando, escribe en el alucinante prólogo a la edición en español de H2O. Una biografía del agua (Fondo de Cultura Económica/Turner).

Una investigación que narra la vida del agua desde el Big Bang hasta que se convirtió en un bien de consumo. Donde intenta definir su indómita personalidad, recurriendo a la química pero también a la historia. Un perfil, donde empezamos a entender una importancia que la cotidianidad -y la costumbre- nos hace olvidar. El agua es una sustancia especial que merece una biografía, dice el autor. Y vaya que consigue transmitirnos su pasión.

¿Por qué una biografía? Pues porque al igual que los seres humanos, el agua tiene ciertas características inmediatas, evidentes y familiares que sólo pueden entenderse si consideramos su constitución más profunda, las fuerzas ocultas que determinan su comportamiento.

EL AMAZONAS COMO SIGNO DEL CAOS



Por un lado está la física, química, biología y geología. Por el otro, la cultura, sociedad, salud y derechos humanos. El entrecruzamiento entre ambos es el núcleo de la investigación de Ball.

Desde finales de 1990, el mundo ha cambiado más de lo que nadie se hubiera atrevido a anticipar. Y algunos de esos cambios han sido muy dolorosos”, escribe. “Uno de esos cambios que comenzaba a manifestarse por entonces era la aparición de China como una superpotencia política y económica en ciernes. China cuenta con una cuarta parte de la población mundial, pero sólo posee el 6% de agua dulce del mundo.

El escenario futuro que evidencia esta situación -y que Ball se dedica a señalar en H2O- es inquetante. Sobretodo si sumamos el “cambio climático”. Para él el Amazonas es el mejor ejemplo. En el 2005 experimentó su mayor sequía en cien años. Se declaró estado de emergencia y se movilizó al ejército brasileño para repartir agua, comida y medicamentos a la comunidad aislada debido a la falta de transporte por río. Incluso en algunas zonas las canoas y botes eran inútiles, debiendo usarse bicicletas para andar en el antiguo río convertido en lodo. Además los peces muertos yacían al sol. Se temió por una epidemia provocada por el agua contaminada. Algo que, por suerte, no sucedió, o más bien se evitó, escribe Ball.

Un fenómeno que para el experto climático Yadvinter Malhi de la Universidad de Oxford y citado en H2O puede ser un pronóstico de lo que muchos científicos piensan sobre como será el clima futuro de la región amazónica, con pronóstico de lluvias en disminución y un aumento de las temperaturas en toda la región.

Este cambio del Amazonas, “arquetipo de abundante agua dulce” devenido en “tierra agrietada de color marrón surcada por un delgado hilillo de agua”, es para Barr, la muestra de que nada está garantizado en la Tierra.

Ni siquiera el vital elemento.

SUMERGIRSE Y EMPAPARSE


H2O se estructura en torno a la fragmentación. Como si Ball quisiera transmitirnos lo esquivo de su objeto de estudios que, por cierto, es una de su principal característica. La podemos domesticar y convertir en hielo, pero siempre terminará escapándose.

Aun cuando la despojemos de sus adornos simbólicos, de su vínculo con la pureza, el alma,. lo maternal, la vida y la juventud; aunque la reduzcamos a mero objeto de la química de laboratio o de la geología, el agua continuará fascinándonos. Lo que a simple vista es una molécula, ha implicado desde siempre profundos y variados desafíos para la ciencia.

Así, el primer capítulo (“Jugo cósmico”) comienza con la cosmovisión judeocristiana donde Dios caminaba sobre el agua y separó “las aguas que hay debajo de las que hay sobre él”. Después pasamos a la idea de Big Bang y la célebre estructura química que da origen al título del libro. Más adelante en el capítulo “Sangre en la tierra” ya estamos -literalmente- sumergidos en ciclo lluvia-evaporación, los océanos y ríos sobre el mapa mundi.

Ball va creando una narración digna de una novela donde puede explicar el granizo, recordar los experimentos de los alquimistas o las políticas energéticas. Tal como las biografías intentan ser totalizantes, acá navegamos (para seguir con las metáforas líquidas) por todos los aspectos posibles del agua.

Pero aun más interesante son sus conclusiones. Por ejemplo, cuando nos recuerda que la mayor proporción del 3,5% de agua dulce del planeta está congelada en los hielos polares. Pero también el agua -a diferencia de otros recursos naturales- es renovable. Aun así, para el investigador todo indica que se convertirá en un lujo escaso con consecuencias potencialmente peligrosas a corto plazo.


Si el uso del agua se duplica en los próximos treinta y cinco años, como pronostican algunos, las reservas se secarán. Estaremos esperando más de lo que el cielo puede ofrecernos escribe Ball. Existe una diferencia entre lo que necesitamos y lo que consumimos. El empleo sostenible de las reservas de agua del mundo, en un nivel proporcional al crecimiento de la población, requiere que el agua sea usada con moderación y eficacia, y esto, simplemente no está sucediendo en absoluto. Además, ello supondría una distribución equitativa de los recursos disponibles, y ése tampoco es el caso.

Aunque descarta -al menos en este siglo- la recurrente imagen futurista de una guerra por la posesión de las reservas de agua, H2O nos deja inquietos. Y a diferencia de cualquier documental que denuncie estos temas, revisitarlo es muy fácil. De hecho, el libro está hecho para ser consultado, incluyendo bibliografías, mapas, infografías y fotos explicativas.

Un libro que para escoger en quá clase de mundo queremos que vivan nuestros hijos invita a entender la naturaleza básica del elemento que, junto al aire, es escencial para seguir levantandose en las mañanas y enfrentar al mundo

LA ENTREVISTA


Philip Ball (1962) no sólo es químico y doctor en física en la University of Bristol, también edita la prestigiosa revista Nature hace diez años. Dos mundos -ciencia y divulgación- que ciertamente influyeron en los dos libros que acaban de llegar a Chile. Ambos, editados por el Fondo de Cultura Económica. El primero “H20. Una biografía del agua” es, literalmente, una inmersión en el vital elemento, desde el origen del planeta hasta la idea de privatizarla, pasando por la posibilidad de una futura guerra universal ante una posible sequía. El segundo, “Masa crítica”, intenta demostrar que la bolsa, los noviazgos de famosos o el tráfico automovilístico están regidos por las mismas leyes que encontramos en la naturaleza. Pero también ha escrito sobre colores (“La invención del color”), química (“Historias sobre lo invisible: una visita guiada a las moléculas” y “Los ingredientes: una visita guiada a los elementos”) o música (“El instinto musical”). Es decir, Ball es un tipo consciente de la necesidad de que los científicos le hablen a la gente sin la liviandad de las “noticias curiosas” que frecuentemente aparecen en la prensa, pero tampoco con términos técnicos aburridos.

Sólo así se entiende que haya convertido el tema del agua en algo novedoso.

-¿Cuáles fueron las mayores sorpresas durante la investigación de H2O?

-No estoy seguro de llamarlas grandes sorpresas, porque conocía el tema lo bastante bien antes de empezar. Pero me llamaron la atención un par de temas en particular. Primero, que el agua se está convirtiendo en un recurso escaso en muchas partes del mundo y lo será cada vez más en el futuro. Nos acercamos al punto en el que se está extrayendo más agua del medio ambiente para el uso humano y que debe ser reabastecida por la lluvia y nieve. Lo segundo es que la acción del agua a nivel molecular es todavía poco entendida en la biología. Esto se ha convertido en un foco importante de mi investigación personal y puede verse en mi blog (http://waterinbiology.blogspot.com).

-¿Por qué olvidamos tan fácilmente la importancia de este elemento esencial?

-El agua es tan ubicua, en la mayoría de las áreas del mundo, que su existencia la damos por sentada y esa idea es tan fuerte que no somos capaces de reconocer el inusual y extraño líquido que es, en comparación con los otros.

-¿Cree usted que, en el futuro, la próxima guerra mundial será a causa del agua?

-Probablemente no, para ser honesto. Quizás algunos temas relacionadas con el agua puedan desencadenar tensiones en pequeña escala y tal vez, a veces -pero no necesariamente-, conflictos armados entre distintos estados/naciones o grupos/comunidades. Me siento optimista de que, por lo general, las soluciones a estos litigios se logran diplomáticamente. Pero no deja de ser cierto que si el fenómeno del “calentamiento global” es peor de lo que creemos, exacerbará el tema de la escasez en algunas regiones.

-A propósito, ¿cuánto de mito, oportunismo y realidad hay en la cuestión del calentamiento global?

-El calentamiento global es real y es un peligro potencial para la estabilidad y seguridad mundial. También para los ecosistemas. Hay, sin duda, alarmismo y muchas de las respuestas y detalles sobre el tema son complicadas. Pero eso no altera el hecho de que el calentamiento global está ocurriendo y esta urgencia debe tratarse en las altas esferas políticas. Hasta ahora hemos fallado estrepitosamente en el hacer eso, teniendo la visión habitual de corto plazo que podría resultar catastrófica para algunas regiones del mundo.

-¿Cree que Chile y Sudamérica se han convertido en un “paraíso” para quienes explotan el medio ambiente?

-Yo no soy un experto en estas cuestiones. Pero lamento la oportunista explotación de los países menos ricos por otros más ricos. Esto sigue ocurriendo en África. Y yo estoy tristemente sorprendido al oír hablar de lo que pasa en América del Sur. La generación de energía termoeléctrica me parece destacable, ya que es renovable, pero debe ser en equilibrio y respeto con el medio ambiente. Espero ver mucha más explotación de la energía solar en el futuro.

-Es interesante la teoría de Masa Crítica, donde nuestra existencia -desde las relaciones amorosas de los actores de Hollywood a la economía- obedecerían a reglas naturales…

-No es una sola “teoría”. Pero está bien documentado estadísticamente que hay ciertas regularidades en el comportamiento de muchas personas. Por ejemplo, la forma en que transitamos los espacios, cómo organizamos las instituciones, cómo estructuramos la sociedad o la forma en que tomamos decisiones colectivas. La crisis financiera ha dejado en claro estas pautas de comportamiento.

-Hay una cita muy famosa que dice que “es más fácil imaginar una catástrofe mundial que un modesto y pequeño cambio en el capitalismo global”. ¿Cree que le damos mucha importancia al terror apocalíptico antes que al sistema económico en que vivimos?

-Acabamos de asistir a una especie de minicatástrofe global en la sistema financiero, que podría haber sido mucho peor. ¿Si esto nos hará cambiar la forma en que opera el capitalismo?, queda por verse. Debemos aprender que, a pesar de lo que la ortodoxia económica imperante ha insistido durante varias décadas que los mercados libres no son necesariamente los mejores soluciones. Un montón de personas de talento admiten esto, aunque hay fuertes intereses creados en el statu quo. Los mercados y el crecimiento económico son importantes, pero es peligroso cuando se convierten en ídolos intocables.

-Cree usted que América del Sur es una reserva ecológica de la humanidad?

-¡Sí! Por supuesto que no la única, pero una muy importante. Y hemos visto tan sólo una aproximación de lo que la reserva tiene que ofrecer.

-¿Es usted optimista sobre el futuro de la humanidad?

-Soy por naturaleza optimista sobre la mayoría de las cosas. Albergo la esperanza y una sospecha de que vamos a salir del paso de alguna manera. Pero yo soy tan ignorante acerca de los próximos 100 años como todos los demás.


Los libros H2O y Masa Crítica son distribuídos por el Fondo de Cultura Económica.

La web de Phip Ball

Esta nota fue publicada en La Panera y La Nación Domingo.

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1 Comment

  • j.c., resulta insufrible intentar la lectura cuando cada acento es remplazado por un signo de interrogación (?). a pesar del detalle tipográfico (y de lo espaciadas que se dan las actualizaciones), luchalibro cumple y, lo que entusiasma todavía más, promete.

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