
MÁS QUE EN LOS TRATADOS TEÓRICOS, el ambiente natural de la filosofía parece descansar en las conversaciones. Al menos, si queremos transitar por sus formas clásicas. Eso pasa cuando leemos a Pierre Hadot hablando de los griegos, el cristianismo primitivo, la escolástica, el papel de la razón o la modernidad. Catedrático en Historia del pensamiento helenistico y romano en el Collège de France; esperto en filosofía antigua y -naturalmente- un genial conversador, que hace que las páginas fluyan tanto como las ideas y referencias expuestas.
Como cuando le preguntan por su visión del Sócrates “procesado” por Nietzsche y Kierkegaard. Y él, generoso, cita a un colega Marcel Merleau-Ponty, quien dijo “La filosofía escrita ha dejado de interpelar a los hombres. Lo que hay de insólito y casi de insoportable en ella se ocultó en la vida decente de los grandes sistemas”.
O al recomendar textos para profundizar en el tema Carta a Meneceo de Epicuro (“sería quizá el texto más sencillo”), Elogio de la filosofía del mismo Merleau-Ponty y El error de Narciso de Louis Lavelle“porque la serie de meditaciones breves que forman esta obrita y que son, cada una, una invitación a practicar un ejercicio espiritual, conducen poco a poco al lector a aquel presente en que se encuentra situada la cima de nuestra conciencia y a la torma de conciencia de la presencia pura” ()
La filosofía como forma de vida es ameno, a pesar de hincarle el diente a Aristóteles, los Padres de la Iglesia, el existencialismo o Foucault. Pero también se defiende al filósofo como un “outsider”, un tipo que por su particular forma de ver el mundo, no tiene más remedio que estar al lado del camino.
Porque Hadot es de los que creen que la filosofía realmente puede ayudar a entender la vida. Pero tambièn reconoce que no es fácil sumergirse en sus fuentes y lograr vivir cada hora como si fuera la última y sosprenderse como si el universo estuviera recién creado. Lo interesante es que, como dice la entrevistadora y profesora Jeannie Carlier en la contraportada acá no hay lecciones morales ni metafísicas:
“No se nos prueba nada. No se nos promete la felicidad. Se nos dice solamente que tanto hoy como en los tiempos de Sócrates o de Marco Aurelio, algunos principios que guiaron la vida cotidiana de estos filósofos podrían producir también para nosotros una vida más consciente, más racional, más abierta a los otros y a la inmensidad del mundo” / J.C. Ramírez Figueroa (publicado originalmente en Diario Uno)
LA FILOSOFÍA COMO FORMA DE VIDA
Pierre Hadot
Conversaciones con
Jeanny Carlier y
Arnold I. Davidson
Traducción de María Cucurella Miquel
Barcelona, España
266 páginas









July 22nd, 2010 @ LuchaLibro
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