NO FICCIÓN / SORPRESA: LOS MILITARES TAMBIÉN PUEDEN SER IDIOTAS

July 17th, 2010 @ LuchaLibro

0


LA PELÍCULA PASÓ CASI INADVERTIDA ACÁ. Aunque no para nosotros, claro, que le dedicamos una sentida reseña. Es que el trailer era demencial: ¿una sátira militarista? ¿basada en hechos reales?. ¿Ewan Mc Gregor haciendo nuevamente de “Jedi”? Y además, rescataban el insuperable riff de “More than a feeling” de Boston.

¿Cómo resistirse a eso?.


Y ahora llega la investigación periodística que inspiró la película. El periodista galés Jon Ronson descubrió un grupo de soldados que decidieron hacer la guerra mental, inspirado en ciertos aspectos del post-hippismo: drogas, mística oriental, música, medicina alternativa y más drogas. Se llamaba “Proyecto Jedi” (!!!) y fue desarrollado tras la inédita derrota estadounidense en Vietnam. Como buen periodista gonzo, Ronson encontró el tema por casualidad.

“Esta es la historia real de un destacamento militar del ejército estadounidense espacializado en fuerzas paranormales, cuyos integrantes pretendían aprender a asesinar al enemigo con la mirada, dominar la técnica de atravezar paredes, conseguir poderes similares a los de los caballeros Jedi de La Guerra de las galaxias y desarrollar otras de espionaje psíquico… técnicas que más tarde se usarían en la “Guerra contra el terrorismo” del presidente George W. Bush”,  explica la contraportada.


La primera escena -la misma de la película- es notable: el general Albert Strubblebine III -aparece con otro nombre eso si- está sentado en su despacho en Arlington, Virginia. Es el jefe del servicio de inteligencia de las FF.AA. estadoundenses con 16 mil soldados bao su mando. Controla unidades encubiertas de contraespionaje repartidas en el mundo. También está a cargo de secciones de inteligencia de señales, fotográfica y técnica del ejército. “También estaría a cargo de los interrogatorios a los prisioneros de guerra, de no ser porque estamos en 1983 y la guerra que se está librando es fría, no caliente”, escribe Ronson.


El asunto es que el militar mira sus condecoraciones orgulloso y pensativo. Tiene que hacer un trámite en la oficina del lado. Esta nervioso, cosa rara en un profesional de la guerra americana como él. Recuerda su antiguo entrenamiento secreto y piensa:

“Después de todo, ¿de qué está hecho el átomo? ¡de espacio vacío!”


Y dice, ya trotando: “¿De qué estoy hecho yo?… ¡De atomos! (…) La pared es una ilusión ¿Qué es el destino? ¿Estoy destinado a quedarme en esta habitación? ¡Ja, de eso nada!”

Y se saca la mierda contra la pared de su despacho que pretendía atravezar.


HOMBRES DEMENTES. Si bien, la película no transcribe textualmente el reportaje de Ronson, es una buena introducción a un libro mucho más mordaz y critico. El fracaso del general por atravezar la pared lo deja mal. Y decide volar a la ciudad militar de Fort Bragg, Carolina del Norte (45 mil militares, con mall, piscinas y viviendas). Y ahí les expone la necesidad de armar un equipo de supersoldados y experimentar con cabras  -que ya eran objetos de investigaciones- hasta detenerles el corazón. La idea les encantó. Sobretodo con la terrible amenaza comunista.  Y comienza la historia.

En 1995 la CIA acabó con el proyecto, y al mismo tiempo comenzó a salir a la luz pública cierta información. Por supuesto, fragmentada y sin reportear. Se sabe que algunos soldados terminaron mal. Muy mal. Ronson nos presenta a gente como el teniente coronel Jim Channon, veterano de Vietnam
que quedó profundamente dañado y caído en los aspectos más gozadores de la contracultura hippie: LSD, sexo libre y vida en comunidades dedicadas a ambas cosas.

Channon recorrió Estados Unidos “profundizando” en estos grupos. Escribió el Manual de Operaciones, donde proponía “ganar la guerra con amor y paz”. Un libro que proponía la música indigena, miradas penetrantes y otros poderes místicos.

Lo que poría ser un relato simpaticón de suplemento dominical se vuelve oscuro: muchas técnicas impulsadas por Channon fueron reutilizadas en Irak. Como por ejemplo, poner mala música pop a todo volumen que enloquezca a los prisioneros.

¿Habrán historias similares en Chile? ¿Habrán medios masivos dispuestos a hacerlas públicas? / J.C. Ramírez Figueroa


LOS HOMBRES QUE MIRABAN FIJAMENTE A LAS CABRAS

El libro que inspiro la película

(Título original: “The men who stare at goats”)

Investigación

Por Jon Ronson

Traducción: Carlos Abreu

Ediciones B

Barcelona/Santiago

España/Chile

Segunda edición

282 páginas