— 2010/05/23 9:45 am

1962: DERRIBANDO UN MITO A PELOTAZOS

Posted by

1962

El mito del mundial chileno

Crónica futbolística

Por Daniel Matamala

Ediciones B

Chile

494 páginas

La excusa es el fútbol. Pero podría haber sido el eslogan militarista “siempre vencedores, jamás vencidos”. O la supuesta chilenidad de la cueca, porotos y empanada. E incluso esa historia -vaga e infantil- de la bandera más bonita y el himno más bello después de la Marsellesa. Enternecedores mitos ingeniados desde la élite con el expreso propósito de configurarnos como fundo y luego empresa bajo la apariencia de nación.

Tal como el capítulo de Los Simpsons -cuando Lisa descubre que el fundador de Springfield era un pirata y no el hombre justo que se creía- el problema con 1962 son las consecuencias que provocaría desmantelar esta operación ideológica-futbolera.

Porque es evidente que engrandecer un mundial mediocre -según la muy documentada investigación de Matamala, que le tomó ocho años- tuvo un propósito más allá de lo deportivo.

Y ya vimos que antes que el libro estuviera siquiera en librerías, los hinchas, posteadores y supervivientes rasgaban vestiduras ante tal acto de insolencia del también presentador de Canal 13. El autor se defiende diciendo que este libro llena el vacío inverstigativo, a diferencia de Argentina, donde el polémico Mundial de 1978 tiene toda una bibliografía, con todos los puntos de vista.

Nuestro mundial, en cambio, se ha reducido entre la anécdota simpaticona (el puñete de Leonel Sánchez a David, por ejemplo) y la gesta épica de un país levantándose moralmente del terremoto más grande la historia humana documentada.

Pero en cierta medida, todos -Matamala, críticos, trolls- fallan. Porque 1962 no es un ataque a la nostalgia futbolística, sino más bien a un país construído en torno a la pillería, la derrota y la excesiva automitificación. Y este evento es un ejemplo perfecto.

De hecho, lo primero que se lee son “Las 62 verdades que probablemente nadie le contó sobre el mundial del 62″, acompañado, entre paréntesiscon la página del capítulo correspondiente. Desde la conocida frase “porque no tenemos nada queremos darlo todo, atribuída falsamente -según el texto- a Carlos Dittbor,n hasta el notable análisis estadístico que demuestra que el campeonato fue el peor de la historia, el lector atento se dará cuenta que el futbol es lo de menos.

Porque Matamala, tal vez sin proponérselo, intenta penetrar las grietas del discurso oficial chileno. Ese magma de ingenuidad, manipulación y buenas intenciones (basta ver la Teletón o analizar las jugadas de Piñera) que en su núcleo profundo oculta pura violencia.

Porque, ay de aquel que intente cuestionar una verdad oficializada por los medios o grupos de poder (desde los reaggetoneros del curso a la élite gobernante). No sería ingenuo, leyendo estas historias sobre coimas, estupidez gubernamental e histérica mediática (notable las transcripciones de la prensa de la época), pensar que el insistente “chaqueteo” que se achaca a los chilenos no sea más bien un escape -odioso y mala leche- ante una historia que, sabemos, intuímos, creemos, no fue tal como nos la cuentan los de arriba. JCRF

15 RAZONES PARA LEER ESTE LIBRO

(EXTRACTO DE LAS 62 VERDADES QUE NUNCA NADIE lE CONTÓ SOBRE El MUNDIAl DEl 62, LA EXPLOSIVA INTRODUCCIÑÓN DE 1962)


1
“Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo”. Estas siete pala-
bras famosas no fueron pronunciadas por Carlos Dittborn, ni consi-
guieron la sede del Mundial de 1962; son, simplemente, un invento
posterior.
2
Chile ganó la sede, y no Argentina, no solo por el trabajo de los di-
rigentes nacionales sino por un enorme golpe de suerte: pocas ho-
ras antes de la votación en la FIFA estalló una revuelta militar en
ese país, que quedó sumido en la incertidumbre hasta después de la
elección.
3
Las intrigas políticas fueron decisivas en el triunfo de la candida-
tura chilena. Las gestiones incluyeron un trato directo con el vice-
primer ministro soviético que significó el apoyo de todo el bloque
comunista.
4
La noticia de la elección de Chile como sede del Mundial recibió una
mínima cobertura de prensa y fue prácticamente ignorada en el país.
5
En los albores de su trabajo, el director técnico de la selección, Fer-
nando Riera, excluyó del plantel a Enrique “Cua Cuá” Hormazábal, el
jugador más talentoso de la historia del fútbol chileno.
6
Tras la designación de Chile, algunos parlamentarios presentaron
demagógicos proyectos de ley que incluían la construcción de un
estadio para 150 mil personas en Santiago, otro para 100 mil es-
pectadores en Valparaíso, o la designación por ley de Quillota como
subsede.
7
El financiamiento se obtuvo gracias a la influencia de Carlos Dittborn
en el Partido Demócrata Cristiano, y a la habilidad del senador Eduar-
do Frei Montalva.
8
Los dirigentes de Colo-Colo aprovecharon las circunstancias para pro-
mover la construcción de su propio estadio, vendiendo butacas de un
recinto que no estaba financiado ni se terminaría sino tres décadas
después.
9
El Presidente Jorge Alessandri jamás tuvo interés alguno en el deporte,
y fue el mandatario más indiferente de la época sobre el tema.
10
La organización chilena nunca cumplió con las garantías mínimas
que exigía la FIFA, como un depósito bancario de un millón de dó-
lares y el alojamiento de todos los participantes en hoteles de primera
clase.
11
Carlos Dittborn intentó que el Mundial no se jugara en invierno, pero
recibió una rotunda negativa de los dirigentes europeos.
12
El contrato de ampliación del Estadio Nacional preveía una capacidad
final de 120 mil espectadores y la entrega del recinto más de un año
antes del torneo. Finalmente, el aforo quedó en 77 mil personas y el
estadio se inauguró apenas seis días antes del inicio de la Copa Mun-
dial.
13
Las subsedes para el torneo debían ser entre seis y diez, incluyendo la
ampliación del Estadio Sausalito hasta los 45 mil espectadores, y la
construcción de un nuevo recinto en Concepción, para 40 mil per-
sonas. Pero las sedes fueron solo cuatro, y ningún estadio aparte del
Nacional superaba los 25 mil asientos.
14
Fernando Riera comenzó su trabajo con goleadas de 1-6 y 0-7. La
prensa habló del “mayor contraste en la historia del fútbol chileno” y
pidió la cabeza del DT…, ya en 1959.
15
Pese a que preparaba un proceso de largo plazo, cada vez que se vio
en problemas Riera recurrió a jugadores cercanos al retiro. Pasadas las
crisis los desechaba.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
  • Share this post:
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • Digg

1 Comment

  • buen artículo, como la mayoría.

    sin embargo, más de una de las “verdades que nadie le contó” sí se sabían. incluso están en otros libros, solo que con menos ganas de ser explosivas.

    pero eso no quita interés ni al libro ni al artículo. es solo un detalle.

Leave a Reply

— required *

— required *

Trackbacks