Un grupo de soldados judío americanos expertos en asesinar a nazis encuentran la misión de sus vidas: acabar con toda la jerarquía liderada por Hitler en el estreno de una película de Goebbels en la París ocupada.
1. Seguro que más de alguno se escandalizará porque esta película no fue la carnicería ni el carnaval de violencia que esperaban de un tipo como Tarantino. Sobretodo con un tema que daba para eso: la venganza judía. Porque desde el tensísimo capítulo uno, lo único que el espectador desea es acabar con estos nazis desgraciados.
2. Quizá, varios se aburran con los extensos dialogos y las referencias o increíbles discusiones en torno al cine alemán de los años veinte o la influencia judía en la producción americana.
3. Probablemente, todos estén más o menos vacunados de la orgía sangrienta de la II Guerra Mundial y el heroicismo judío y la maldad nazi. Incluso, se podría exigir una vuelta de tuerca temática exigir más películas mainstream sobre el desalojo palestino y el horror que han vivido hasta hoy.
Pero lo que nadie puede decir es que esta es una mala película.
4. Primero porque entre todos los excesos y fuegos artificiales del film (desde la tipografía hasta espesos riffs de guitarra eléctrica), Tarantino evita la retórica del subgénero “nazis”. O más bien, su relato parte sobre lo construído por otras películas. Por eso una sola vez se nos muestra explícitamente la brutalidad de las S.S. ¿Para qué más, si ya nos han bombardeado con películas sobre el tema?. Una extraña economía de recursos viniendo de este director. Pero efectiva
5. Segundo, por la idea misma de la película: subvertir una historia, cambiarla, modificarla. Una ucronía que sólo al final veremos si llega a buen puerto.
6. Y tercero, claro que hay un carnaval de violencia. Pero dentro de la película que la jerarquía nazi va a ver. ¿O creen que Tarantino es tonto? Una sutileza irónica, para rematarla con gloria.
7. Tarantino maneja la tensión, hace a sus personajes hablar hasta por los codos, teoriza sobre cine y cultura pop, reconstruye Paris y evita dar todo en bandeja. Es decir, certifica su marca de fábrica.
Inglorious Basterds. Director: Quentin Tarantino. Actores: Brad Pitt, Daniel Brühl, Diane Kruger, Eli Roth. USA/Alemania 2008. Mayores de 14.
Horarios en Cine Hoyts, acá.
Pd: grande Brad Pitt, uno de los pocos que logró salirse de su imagen de galancete y salir ileso.









Pilsener Trainer
9 mess atrás
Sentido del humor, sarcasmo e ironía… aparte de los exquisitos diálogos sin profundidad aparente… Marca registrada de Quentin. Sigo pensando en “Like a virgin” o “porque no dar propina” en “Resevoir dogs”.
Me gustó y creo que no hay que tomarse tan en serio esto, recuerde que el cine es entretención.
Saludos…
Wena página.
danielasg
10 mess atrás
vi el trailer y me pareció un charquicán intragable
pabloortuzar
11 mess atrás
Y hay nazis zombies? ese deberia ser un trendign topic de hollywoords
Jude
11 mess atrás
como que no hay sangre! sí hay, y cabelleras despegadas con cuchillo también
(L) Tarantino y Brad Pitt con esta peli y Benjamin Button se ha ganado mi respeto